De lo que me dió más coraje perder en el último crash de mi disco duro, fueron los scripts que hice para el mIRC.
Tal vez porque cuando todavía me desvelaba, eran mi entretenimiento, o me recuerdan cuando era libre de hacer lo que quisera, sin preocuparme por levantarme al día siguiente al mediodía.
Gracias a uno de mis mejores amigos, mi betatester oficial, recuperé la mayor parte de los códigos.
Todavía tengo que revisarlos, pero hace mucho que una pendejada no me hacía feliz.
Que bien se siente encontrarte un pedazo que creías perdido para siempre.
¡Gracias, prim

No hay comentarios.:
Publicar un comentario